Por qué reducir una imagen antes de adjuntarla
Las fotografías tomadas con un teléfono moderno pueden ocupar varios megabytes. Si adjuntas muchas, el mensaje tarda más en subir y el receptor también tiene que descargar archivos grandes. Reducir el peso hace el envío más cómodo.
No necesitas la calidad máxima de la cámara
Para ver una foto en pantalla o compartir una referencia por correo normalmente no hace falta conservar toda la información del archivo original. Una compresión equilibrada suele reducir bastante el peso sin producir una diferencia evidente a tamaño normal.
Cuida imágenes con texto
Si vas a enviar una captura, una factura fotografiada o una imagen con letras pequeñas, revisa el resultado al 100 %. Esos elementos muestran artefactos antes que una fotografía normal.
Varias imágenes: comprime una y compara
Antes de procesar todas las fotos de un envío, prueba una imagen representativa. Si el resultado te convence, usa un nivel parecido con el resto. Así evitas descubrir al final que elegiste una compresión demasiado agresiva.
Conserva el original
Descarga la versión comprimida con un nombre diferente y guarda el archivo original. El correo puede llevar la copia ligera mientras mantienes la foto de máxima calidad para edición o archivo.
Hazlo directamente en Luna4
Procesa tu imagen en el navegador y revisa el resultado antes de descargar.
Comprimir una imagen para correo